La compleja interacción de la teoría con la práctica y viceversa

sábado, 14 de noviembre de 2015 - Publicado por Rosa Rao en 20:26



La compleja interacción de la teoría con la práctica y viceversa
Análisis de la lectura por Rosa Rao | Marta de Sousa

Para poner en contraste las ideas reflejadas por el/los autor(es) con nuestras perspectivas epistemológicas o creencias,  resulta necesario analizar el texto desde algunas categorías que privan especialmente en el terreno de la educación superior, y especialmente, en la formación inicial del docente.

En primer lugar, la condición humana, el ser docente.  No hay duda alguna de que la educación es un proceso de naturaleza integral, de carácter individual y social, como consecuencia de la relación perenne entre la persona y el contexto donde establece sus interacciones. En tanto, resulta imperativo que la formación docente estimule la reflexión y la concienciación sobre la generación de conocimiento útil, práctico y teórico a partir de la comprensión de sus propios problemas y prácticas.

Esto sugiere una total coherencia entre lo que se sabe, lo que se dice y lo que se hace en la educación. Coincidimos plenamente con el/los autor(es) en que el aprendizaje permanente y la transformación de modos y procedimientos de actuación será el resultado de la aplicación de teorías, de los significados que se construyen y reconstruyen permanentemente desde las propias experiencias y de su validación mediante la discusión con los otros y en contraste con la realidad.

En segundo lugar, el/los autor(es) refiere(n) dos enfoques fundamentales en los que la teoría y la práctica adquieren visión singular. Como bien señala(n) “los programas de formación de docentes, en general, no han apreciado el valor formativo de la práctica (prácticas profesionales)…”.  

El primero de los enfoques, lo representa el modelo objetivista o escolástico, en el que el conocimiento debe guiar las decisiones prácticas. Esta postura también la asume Braga (1994), quien afirma que desde este enfoque “la relación teoría-práctica es una relación unidireccional, que se manifiesta en la capacidad del conocimiento para controlar la práctica”. Claramente, se trata de una perspectiva que muestra el quiebre desde el plano epistemológico entre la teoría y la práctica.

La experiencia que nos asiste en el ejercicio de la docencia, nos permite afirmar que para la gestión de una clase no basta solo conocer las teorías, es necesario también problematizar y considerar las teorías implícitas, creencias y valores que condicionan y configuran la mente, a través de ciertas leyes, los elementos que llegan a ella a través de los canales sensoriales (percepción) o de la memoria (pensamiento, inteligencia y resolución de problemas).

Es importante destacar que no se pone en duda el papel relevante que tiene el conocimiento en la educación, lo que se intenta cuestionar es la preponderancia que tiene sobre la actividad práctica; el papel del docente que privilegia el proceso de transmisión unidireccional, y de su función como un mero técnico que imparte un currículo prescrito, haciendo del conocimiento como objeto neutral.

En oposición al enfoque escolástico, la lectura nos permite reflexionar sobre la alternativa epistemológica constructivista, acerca de ésta, el/los autor(es) señalan “la interacción permanente de la práctica y la teoría conforma un bucle creativo y dinámico, que expande el conocimiento y transforma la realidad”;  esta visón menos reduccionista, refiere la complementariedad de la teoría y la práctica; pero en un escenario en el que el pensamiento práctico (las teorías en uso, no las teorías declaradas, los elementos lógicos,  racionales, emotivos y motivacionales el que gobierna nuestras interpretaciones y acciones.

Finalmente, resulta imperativo tender puentes entre el conocimiento y la acción, que los docentes se formen como investigadores de su propia práctica y que el conocimiento académico universitario descienda para conectarse con las realidades, de la misma manera que las prácticas de enseñanza deben ascender para construir o reconstruir significados.



Segunda Versión


Primera Versión



Producción de Conocimiento en el Campo de la Educación

domingo, 25 de octubre de 2015 - Publicado por Rosa Rao en 21:06

Lectura 1: Producir conocimiento en el campo de la educación. Modelos y paradigmas para pensar la investigación. 
De Ángel I. Pérez Gómez. Universidad de Málaga. En Pérez, A., Ramírez, T., Fernández, A., Blanco, C.,Graffe, G y Manterola, C. (2006). Experiencias metodológicas en educación. Caracas:Santillana/Siglo XXI pp 25-76)

Análisis de: Marta de Sousa | Rosa Rao


La acción investigativa exige la consideración de al menos dos aspectos claves, el primero, la cosmovisión del investigador, y el segundo, las bases epistémicas aprehendidas; ambos fundamentales para determinar bajo que premisas y enfoques se realizará la actividad científica, de modo que quien investiga pueda trazar el mejor camino para producir conocimientos que permitan predecir, controlar y optimizar los acontecimientos e intercambios que tienen lugar en las instituciones educativas.
Desde esta perspectiva, se emprendió el análisis de la primera lectura, a partir de la cual se reconoce el predominio que tiene el paradigma positivista y el constructivista-interpretativo en la investigación educativa, claramente identificados por el autor como "dos grandes paradigmas".
El primero, persigue establecer la correspondencia entre los datos observables y las inferencias teóricas; mientras que el segundo, privilegia las perspectivas subjetivas y el contraste permanente de las elaboraciones teóricas con los registros múltiples de la realidad.
El texto permite comprender los supuestos, posibilidades, limitaciones y consecuencias de los dos grandes paradigmas que han sido distinguidos en el campo de la educación,  pero también  las corrientes que matizan características comunes. En este sentido vale decir que cada paradigma representa un conjunto de creencias, sin embargo, tienen en común interrogantes implicadas en el proceso de investigación que pueden ser analizadas desde tres planos: el ontológico - naturaleza del mundo social -, el epistemológico - relaciones entre el sujeto que conoce y lo que se pretende conocer - y el metodológico - estrategias y procedimientos de investigación -.
El cuadro que se muestra a continuación, permite distinguir las diferencias que plantea el autor entre los tres planos:
Planos
Paradigma positivista
Paradigma constructivista-interpretativo

Ontológico

“Realismo ingenuo”:
  • Existe una realidad exterior independiente del sujeto que conoce.
  • Manifestaciones observables.
  • La realidad puede ser aprehendida y expresada en generalizaciones.
“Realismo crítico”: postpositivismo o neopositivismo
  • Realidad social conocida de manera imperfecta.
  • Representación verdadera de la realidad.
  • Se mueve entre el realismo histórico y el relativismo.
  • El realismo histórico  afirma la existencia de una realidad social construida históricamente, y por tanto provisional y contingente.
  • La realidad puede ser aprendida.
  • Las construcciones no son más o menos verdaderas en un sentido absoluto, sino simplemente más o menos informadas, contrastadas y argumentadas.
  • El mundo social no es ni fijo, ni estable, sino diná­mico y cambiante por su ca­rácter inacabado, subjetivo, intencional y autocreador.
  • El carácter radicalmente inacabado de los fenómenos sociales, su dimensión creativa, autoformadora, abierta al cambio intencional.
  • La dimensión semiótica de los mismos. La relación en parte siempre indeterminada y, por tanto, polisémica entre el significante observable y el significado latente.


Epistemológico
  • Es  dualista y objetivista.
  • El sujeto y el objeto, el investigador y la realidad investigada son entidades distintas e independientes.
  • La posibilidad y necesidad de que el investigador no afecte a la realidad investigada.
  • Producción de conocimiento nomotético, la producción de leyes, generaliza­ciones abstrac­tas de verdad duradera independientes del contexto.
  • Satisface la pretensión de predicción y control.
  • Considerarse subjetivistas y transaccionales.
  • El investigador y el objeto de investigación se encuentran inevitablemente vinculados de manera interactiva.
  • Todo proceso de investigación es un fenómeno social y caracterizado por la interac­ción.
  • El investigador es influido por las reac­ciones de la realidad estudiada.
  • La contaminación mutua del investigador y la realidad es una condición indispensable para al­canzar la comprensión del intercambio de significados.
  • La finalidad de la investigación no es la pre­dicción ni el control, sino la comprensión de los fenómenos y la forma­ción de los que participan en ellos para que su actuación sea más reflexiva, rica y eficaz.


Metodológico
  • Puede definirse como experimental y manipulativo.
  • El procedimiento es definir mediante hipótesis la relación entre variables observables de un fenómeno y diseñar rigurosamente su contraste empírico.
  • Sigue el modelo hipotético-deductivo de razonamiento.
  • Preserva la obje­tivi­dad del investigador y de los resultados de investi­gación.
  • La construcción de instrumentos objetivos.
  • El marco ideal para realizar la investi­ga­ción experimental es el contexto del laboratorio.
  • Los informes de investigación suelen pretender ser escuetos y precisos, siguiendo un es­quema estándar, desde la formulación de la hipótesis que se va a verificar hasta la formulación de las conclusiones, utilizando un lenguaje académico especia­lizado, lo más técnico posible, y una sin­taxis sencilla que permita fácil­mente establecer las correspondencias encontradas.
  • Enfatizan el diálogo, la dialéctica, la hermeneusis y la interacción prolongada entre investigador y realidad investigada en al escenario habitual y natural de la práctica.
  • La investigación es inherentemente multimetodológica, utilizando todos aquellos procedimientos que puedan enriquecer la interpretación.
  • Sigue como estrategia de investiga­ción una lógica mixta, inductivo-deductiva y transductiva e incluso metafórica.
  • Presenta un diseño flexible de enfoque progresivo, sensible a los cambios y modificaciones en las circun­stancias físicas, sociales o personales.
  • La observación es externa o participante.

Resultó curioso e interesante el proceso de intentar abstraer del discurso la posición paradigmática del autor, pues desarrolla y argumenta las ideas que describen las dos corrientes que orientan la investigación en el campo educativo de forma muy impersonal. Sin embargo, dos afirmaciones permiten identificar su posición paradigmática, la primera refleja su formación positivista y afirma que este paradigma:
Ha constituido la matriz conceptual en la que hemos sido formados directa o indirectamente los aprendices de científicos de las últimas generaciones porque se ha considerado hasta nuestros días el único marco riguroso de racionalidad científica
La segunda afirmación, es más contundente y en torno al paradigma constructivo-interpretativo señala:
...como mínima exigencia de honestidad intelectual, he de declarar que mis posiciones se sitúan dentro de este paradigma, por lo que no voy a ocultar cínicamente mis preferencias y convicciones. Considero conveniente manifestarlas explícitamente y permitir y estimular tanto la sana prevención como la crítica abierta y argumentada de los lectores.

El positivismo

Para entender al positivismo es necesario comprender la ley de los tres estados propuestas por Comte: (1) teológico o ficticio, donde resalta el fetichismo, el politeísmo y el monoteísmo; (2) metafísico también llamado ontológico que tiene que ver con la filosofía del ser, en otras palabras la búsqueda del razonamiento; y (3) positivo o real donde hace énfasis en la ciencia positiva a través de la observación.
El enfoque positivista asume que es posible establecer las causas de los hechos. En la concepción dialéctica del conocimiento se parte de que los fenómenos tienen múltiples factores asociados y no unas pocas causas, por esta razón, no interesa enfocar el estudio en la óptica causa-efecto. Interesa en este enfoque más bien el abordaje de los procesos y sus propias particularidades, estudiando los esquemas de relaciones complejas y no tanto la búsqueda de relaciones determinadas de causa y efecto. De igual manera, asume que es posible desarrollar una investigación libre de valores. En la concepción dialéctica del conocimiento tenemos que aceptar que los valores del investigador, del contexto particular en la que se realiza y de las teorías que la fundamentan, entre otros, tienen importancia y determinan los resultados.
En síntesis, el positivismo visto como cultura investigativa en educación, es entendido como la perspectiva del mundo que conduce a formas de pensar que se expresan en ideas, comportamiento y actitud; punto de vista que en el pensamiento se acomodan y vinculan a los fenómenos mediante procesos lógicos matemáticos,  cuyo propósito es crear un criterio de verdad taxativo a sí mismo y en reciprocidad con la objetividad del conocimiento; y la ciencia en ésta corriente, se ve reducida a la simple representación de las observaciones de la realidad.


Epistemología

La epistemología, como teoría del conocimiento, se ocupa de problemas tales como las circunstancias históricas, psicológicas y sociológicas que llevan a la obtención del conocimiento, y los criterios por los cuales se le justifica o invalida. La epistemología, o filosofía de la ciencia, es la rama de la filosofía que estudia la investigación científica y su producto, el conocimiento científico. (Bunge, 1981, p.69), es decir, es la ciencia que estudia el conocimiento humano y el modo en que el individuo actúa para desarrollar sus estructuras de pensamiento. Este trata con la naturaleza del conocimiento, de cómo conocemos las cosas, qué sabemos, por qué sabemos, si lo que sabemos es verdadero y cuáles son los límites del conocimiento. Asimismo, la Epistemología es la encargada de hacer un análisis del uso del razonamiento deductivo para determinar si se está empleando correctamente.

El paradigma constructivista – interpretativo, al estudiar las relaciones socioculturales del aprendizaje hacia la investigación (Chacín, 1999)
“los estudiantes durante el proceso de aprendizaje de la investigación mantienen una relación de dependencia y necesidad de ser dirigidos. Hay una aceptación que el lenguaje y la palabra en investigación son exclusivas de los profesores”. (p.27).
Desde ésta experiencia de investigación enmarcada en el paradigma constructivista-interpretativo, se recogen afirmaciones que validan ciertas creencias: 
Los estudiantes tienen la escasa competencia para buscar, seleccionar, organizar y procesar informaciones, mínima disposición y motivación para investigar, y si lo hacen, es para cumplir con un requisito en un curso;
Los docentes que administran los cursos de metodología los mitos: (a)  la carencia de trabajo en equipo, (b) unicidad en la administración de los cursos y (c) poca creatividad para innovar e implementar estrategias que les permitan realizar un asesoramiento a través de la relación de ayuda para con sus pares y estudiantes.
Es claro y así lo demuestra el ejemplo, que desde este enfoque se trata de predecir las dificultades que tienen estudiantes y docentes en el contexto de la investigación; desde esta visión paradigmática pueden contrastarse y enriquecerse las múltiples visiones ese fenómeno educativo que se somete a estudio para explicar la vida social, que no es más que la misma creación de los individuos, grupos y comunidades. Tal como se recoge de la lectura 1, El enfoque  constructivista e interpretativo considera que 
...el mundo social no es ni fijo, ni estable, sino dinámico y cambiante por su carácter inacabado, subjetivo, intencional y autocreador. 
Referencias

Bunge, M. (1981). Capítulo I. “¿Qué es y para qué sirve la epistemología?” de. Epistemología. Barcelona: Ariel.
Chacín, M. (1999). Un estudio sobre las relaciones socioculturales que se producen en el Aula Universitaria en un curso de Investigación en el ámbito de la Educación Avanzada. Convención Anual ASOVAC. Volumen 50. Número 2. -27-